La importancia de hacer buen networking

Hoy en día basta acceder en LinkedIn para averiguar la vida laboral de las personas, ciertamente al momento de intentar hacer conexiones hay que tomar en cuenta no solo la historia de trabajo del otro sino el trato con terceros. Hacer un buen networking implica conectar, no solo tener a la mano la lista de lugares donde esa persona ha trabajado o los proyectos que ha realizado.

Networking es el proceso por el cual las personas buscan ciertos candidatos para trabajar con ellos en algún momento o proyecto específico. Las relaciones sociales en el mercado son bastantes valoradas, porque no hay nada como tener recomendaciones personales de otros. Incluso puede que no trabajen la misma área de desarrollo, pero si es una persona da fe de tu buen trabajo, es una gran manera de promocionarte.

Uno debe ser selectivo, y pensar que los demás también lo están siendo. Abrirse paso en el mundo del mercado no es sencillo, pero es básicamente un arte, un equilibrio entre ser reconocido y no dejar de ser uno mismo.

A veces podrá parecer una montaña, sobre todo para quienes sean introvertidos o tímidos al momento de hablar, pero lo importante no es ser la persona más carismática del mundo, sino saber cómo presentarse y, en primera instancia, cómo iniciar la conversación:

Consejos para tener éxito en el networking

  1. Aprende a reconocer el lenguaje corporal

Y esto ayudará en toda dimensión de tu vida. El lenguaje corporal indica muchas cosas del otro, incluso aquellas de las que él mismo no está consciente. Trata de ser cordial y mostrar las palmas de la mano, esto es una señal de confianza en el otro. Sin cruzarse de brazos ni girar el cuerpo en otra dirección, si ves que el otro lo hace es que no está interesado en hablar contigo.

  1. No todo es internet

Tener el mejor perfil de LinkedIn o una gran cantidad de seguidores en Twitter no garantiza nada, y si preguntan por tus trabajos decirles automáticamente que lo busquen en internet es una señal de que no sabes explicar qué has hecho hasta ahora. Sé amable, abierto y profesional siempre, no solo en las redes.

  1. Tu propuesta será tan clara como tú lo seas

Hacerle el trabajo fácil a los otros es ideal, no ofrezcas reuniones antes de hablar de tu área laboral y qué relaciones buscas establecer. Deja que sea el otro quien se impresione por tu trabajo y decida cuándo volver a verse, tu trabajo de tocar la puerta ya está hecho.

  1. Aprovecha el tiempo, pero no abuses

Dar una información concisa es síntoma de organización y objetivos claros, que es básicamente el doble pilar que sostiene todo proyecto. Extenderte demasiado en lo que haces es una descortesía; permite que el otro también hable de su experiencia o, por el contrario, haga preguntas. Sería ideal si pudieses establecer una conexión sutil entre la actividad de las partes.

  1. No interrumpas

Es una grosería en primera instancia, y ser paciente es una virtud. Hay que evaluar cuántas personas conforman el grupo, porque si son pocas probablemente ya iniciaron su networking y no hay que forzar o romper la posible conexión. Intenta integrarte en grupos individualmente.

  1. No dejes de ser tú

Porque al fin y al cabo, buscas que trabajen contigo. Ser honesto maximizará las posibilidades de que el otro también lo sea, porque la carta de trabajo la encontrarás en internet, pero no encontrarás sus habilidades de oratoria, o si es una persona educada y respetuosa. Desarrollar el perfil de con quién quieres trabajar debería abarcar incluso la personalidad que puede congeniar contigo.

Una vez más, esto es un arte, y todo arte mejora con la práctica. No te dejes intimidar la primera vez que hagas networking, para todos hay un primer momento, lo ideal es reconocer errores y continuar, identificando quienes podrían aportar y a quiénes podrías ser de ayuda, siempre ofreciendo lo mejor de ti.



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