¿Cómo evaluar el desempeño de mi negocio?

Lo más importante de un negocio para medir su éxito es conocer los avances, las dificultades y los puntos débiles, esto permite mejorar e impulsar el desempeño. Una vez que te has esforzado tanto por construir un plan de negocio rentable, tener un buen índice de ventas e incrementar tu posicionamiento, debes materializar los resultados en algo tangible y visual que puedas evaluar y te sirva de fundamento para próximos planes y proyectos.

A continuación te ofrecemos 5 pasos a seguir para evaluar el desempeño de tu negocio:

Traza objetivos medibles

Los objetivos deben ser uno de los primeros aspectos que se definan al comenzar un nuevo negocio. Son sumamente importantes porque ellos conducirán todas las acciones de la empresa. Estos objetivos deben ser medibles, es decir, debe ser posible calcular si se cumplieron o no. Ejemplo:

-Objetivo medible: Alimentar a 100 familias venezolanas en el lapso de 3 meses.

-Objetivo no medible: Alimentar a familias venezolanas.

Pauta indicadores clave

Los indicadores, en parte, son esa característica de medición que se le debe atribuir a los objetivos. No obstante, existen otros indicadores que te ayudarán a medir resultados con mayor efectividad.

Por ejemplo: Si tu objetivo es alimentar a 100 familias venezolanas en un lapso de 3 meses, ya tienes 2 indicadores para saber si cumpliste con el objetivo, que alimentes a 100 familias y que lo hagas en un lapso de 3 meses. Pero además, puedes incluir otros indicadores que te permitan determinar si cumpliste con el objetivo eficazmente o si hubo fallas. Ejemplo: El objetivo es alimentar a 100 familias, pero el número mínimo es de 80. Asimismo, la meta es hacerlo en 3 meses, pero el tiempo máximo para hacerlo será en 3 meses y 15 días.

De esta forma, ya sabrás que si logras alimentar a 80 familias en un lapso de 3 meses y 15 días, el objetivo se cumplió, pero en próximas ocasiones deberás proponer nuevas formas de acelerar el proceso. Por otra parte si solo lograste alimentar a 60 familias en los tres meses, sabrás que el objetivo no se cumplió y tendrás que evaluar por qué.

Puedes tener todos los indicadores que desees, con tal de que agilicen y faciliten tu trabajo a la hora de medir resultados.

Realiza un seguimiento

Una vez que tienes tus objetivos y tus indicadores, llega el momento de encaminar las acciones y poner en marcha el plan para que la meta se cumpla. Durante ese proceso deberás contar con anotaciones y bitácoras que documenten todo el procedimiento. Así, si al finalizar los objetivos no se cumplen, podrás identificar los errores o, si se cumplen, podrás saber por qué e impulsarlo en próximas ocasiones.

Si tu negocio es muy grande o mediano, lo recomendable es que cuentes con personal adicional que te ayude a registrar todos los detalles en la base de datos.

Evalúa

Terminó el procedimiento, se realizó todo el plan como se dijo inicialmente (o quizás con algunas modificaciones). Ha llegado el momento de contrastar los objetivos iniciales con el seguimiento y los resultados: ¿qué funcionó y qué no? ¿Por qué? ¿Qué puedo hacer para mejorar próximamente? Son algunas de las preguntas que debes hacerte.

Identifica procesos a eliminar, cambios en tu agenda de contactos, procedimientos innecesarios o errados, personal no capacitado, entre otros.

Reconoce

Una vez que se han resuelto las interrogantes, felicita los logros y premia a los responsables de que todo haya salido correctamente o que las cosas no se hayan salido de control. Cualquier empleado al que le reconozcan sus logros y lo premien se sentirá feliz y seguirá proporcionando un trabajo productivo. Los reforzadores de conducta son ideales para que tal comportamiento se repita e incluso mejore, si existen grandes ambiciones.

Fuentes: 

Evaluación de desempeño laboral

 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *