La cultura corporativa como pilar de la personalidad de la marca

En el momento en el que una empresa comienza a consolidarse (y ojo, no requiere nada más que una idea y la voluntad de crear la marca) la triada indispensable de la misión, visión y valores corporativos debe estar presente. Estos últimos, los valores, serán la base para la construcción de la cultura corporativa.

La cultura corporativa es un modelo, una forma de trabajar y relacionarse dentro de una empresa que fomenta la identidad y personalidad de la misma; esta cultura está anclada en el marco de comportamiento establecido por los valores empresariales.

Bajando el concepto a tierra, la cultura corporativa puede marcar la diferencia para los clientes de por qué elegir tu marca y no otra; la cultura dentro de una empresa es la pauta que puede hacerte diferente a los ojos de la competencia y del mercado en general.

Por supuesto, todo funciona como un conglomerado de elementos (calidad de producto o servicio, identidad de marca, promoción…), pero al final del día el mercado es un intercambio de experiencias humanas, y será la misma experiencia lo que marque un antes y un después para los clientes.

Por ello la cultura corporativa se nutre de todos aquellos valores que los fundadores deseen ver relacionadas a su marca y pueda fijarse así un patrón de comportamiento; desde valores abstractos como la responsabilidad hasta algo muy característico como realizar una entrevista bebiendo té.

Consejos para establecer una buena cultura corporativa

La cultura corporativa es lo que define, por ejemplo, qué actitud tendrá un representante de la marca (que puede ser desde el presidente o el gerente hasta el primer eslabón de la cadena de trabajadores) para resolver un conflicto o cuál será su marco de jerarquía y estructura para conseguir determinadas soluciones o plantear formas de evolucionar como empresa.

Como verás, la cultura corporativa es un hito importante que, bien aprovechado, puede lanzar al éxito tu marca. Por ello el experto en marketing Carlos De La Ossa publicó un artículo con consejos para desarrollar una buena cultura dentro de tu empresa:

  1. Sé transparente y honesto

Mientras haya menos tabúes y temas prohibidos dentro de la empresa, mejor. Los secretos no son indicio de nada bueno, además, así todos podrán concentrarse en hacer su trabajo lo mejor que puedan sin considerar historias dudosas que corran por ahí.

De cara a los clientes, ser honesto genera confianza y seguridad de que están siento valorados y tratados con respeto. Ser honesto habla mucho de lo mucho que uno, trabajador, confía y se vuelve embajador de su marca.

  1. No es el qué, es el cómo

Aprender a comunicar es clave dentro de cualquier negocio, no importa su área de mercado. Así los problemas se resuelven y la compañía cambia, madura y evoluciona de manera fluida, porque todos están entendiendo correctamente cómo encajan en la empresa.

  1. Detente y escucha

Al aprender a escuchar lo que otros dicen, las ideas fluyen y convergen con sencillez y se reducen los conflictos. Crear ambientes para la discusión y el debate es importante, además, ¿quién mejor para saber qué sucede dentro de una empresa y cómo mejorarla que sus propios trabajadores?

  1. Promueve valores, respeto e ideas

La interacción entre los niveles de la cadena de mando es importante para poder abrir las expectativas y tener distintos puntos de vistas, de esta manera se manejan mejor las variables, se promueve la creatividad y el respeto; los problemas se transforman en oportunidades cuando se tiene la voluntad de hacerlo.

El objetivo de usar la cultura corporativa como parte íntegra de la estrategia es volverse único, de trabajar de una manera particular; nace desde el centro de la misma y debe expandirse hasta volverse reconocible para los clientes como parte de la personalidad de la marca.

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