El emprendimiento social, más que un negocio rentable

El emprendimiento social se refiere a un negocio que posee las características de cualquier empresa de un sistema capitalista, pero que a su vez ayuda a la resolución de problemáticas y a satisfacer necesidades de la sociedad. Un emprendedor social busca provocar un cambio positivo y dejar un mundo mucho mejor del que encontró inicialmente.

Cada año el porcentaje de emprendimientos sociales aumenta y son más las personas cuyo proyecto e ideas tienen fines sustentables y pretenden generar un impacto en la vida de las personas. El fin inicial de las empresas (vender, posicionarse en la mente y convertirse en la empresa líder) ha evolucionado y ahora agregan a sus objetivos contribuir a la sociedad de forma positiva; más que vender, buscan contribuir, lo que Philip Kotler llama Marketing social.

Un ejemplo de un emprendimiento social es Lumkani, una empresa que busca combatir los incendios en chozas y viviendas informales urbanas en Sudáfrica y en todo el mundo. Como verás se trata de una empresa con un funcionamiento como cualquier otro, pero con fines sociales.

¿Por qué este cambio en los emprendimientos?

Vivimos en un mundo lleno de crisis y carencias. Antiguamente esto representaba un problema, pero en la actualidad es sinónimo de oportunidad.

No se trata de aprovecharse de las necesidades de otras personas, sino de intentar satisfacerlas de una forma proactiva y global, donde las soluciones sean la base de los negocios. Se trata de necesidades más profundas que tener un antojo o desear un lujo (como comer un helado o tener un carro último modelo), un emprendimiento social buscará combatir problemáticas como el hambre, la igualdad de género, forma de vida en zonas rurales, etc.

Desde hace algunos años se ha intentado combatir varias problemáticas desde distintas vías como las ONG o los proyectos de responsabilidad social, pero los resultados no han sido demasiado favorables o tan rápidos como se quisiera. Por eso nacen los emprendedores sociales, a raíz de las decepciones al ver que siguen existiendo carencias en todo el mundo que no se han podido resolver de otras formas.

El emprendimiento social sí funciona

Claro que las problemáticas mundiales no se resolverán entre hoy y mañana, pero definitivamente cada día son más las personas que desean unirse a este tipo de negocio; resulta mucho más satisfactorio aportarle un valor al planeta que competir contra la empresa líder en tecnología inteligente.

No es que estas últimas no sean importantes, pero no son imprescindibles, a diferencia de los emprendimientos e iniciativas sociales, que definitivamente sí son fundamentales para resolver situaciones y evitar que estas se sigan incrementando desproporcionadamente. Alguien tiene que velar por los derechos y las necesidades de otros, de quienes no tienen los recursos para hacerlo.

Las personas tienen buena recepción hacia los productos o servicios pertenecientes a emprendimientos sociales. Ejemplo de ello es España, donde 60% de los consumidores está dispuesto a aceptar un sobrecoste de 10% al adquirir productos responsables (31% está dispuesto a pagar más de ese 10%). En el ámbito mundial, 46% de los consumidores está dispuesto a aceptar el sobrecoste. Existen algunos factores que influyen en tales porcentajes como el género, el tipo de producto o servicio o del nivel de estudios o de renta del consumidor, pero en definitiva sí existe una actitud favorable hacia este tipo de iniciativas, algo que probablemente se incremente en un futuro al educar a las personas sobre la importancia que tiene aportar valor a la sociedad.


Si tienes interés en este tipo de emprendimiento, te invitamos a revisar las siguientes guías:

Guía de la Universidad Comillas de Madrid 

Guía de la Universidad de Salamanca

Fuentes:

La urgencia del cambio como emprendimiento social es más importante ahora que nunca

El emprendimiento social como modelo de negocio

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *