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El objetivo final del marketing de contenido es ofrecer información útil para el usuario que haga que este se sienta más cercano a la marca, y generar así empatía y sinergia que lo conviertan de un simple cliente a un posible embajador. Dicho así, suena hasta sencillo, pero ningún marketing –de ningún tipo- funciona sin una buena estrategia de marketing y negocios, lógica y práctica.

En el caso del marketing de contenido, primero, hay que conocerse a uno mismo como marca, esto se responde a través de unas preguntas clave:

  • ¿Quién eres?: de esta pregunta principal debes saber qué necesidades tienes en el mercado (posicionarte o reposicionarte, por ejemplo), qué ofreces, cuál es tu púbico y cómo llegas a él.
  • ¿Quién es tu competencia?: y esto debe convertirse en un estudio tan extenso como el propio, debes saber qué producto o servicio ofrece, cómo lo hace llegar a los clientes, qué contenido pública y cada cuánto y, sobre todo, qué está dejando de hacer o qué puedes hacer mejor para resaltar.
  • ¿Quiénes te conocen? ¿qué dicen de ti?: en el mercadeo, no aplica eso de que solo importa lo que creas de ti mismo, en este mundo ¡Tu público te define! Por lo que tener una buena reputación te garantizará, básicamente, publicidad gratis; un cliente feliz se traduce en una persona que le hará buenos comentarios de tu marca a terceros interesados, que a su vez buscarán adquirir tus productos o servicios y, si salen felices, seguirán comentando su experiencia…Y así comienza la cadena.

Una vez respondas estas preguntas, el siguiente paso debe verse sencillo y fácil de entender (no necesariamente indica que será fácil identificarlo): ¿qué quieres lograr con tu estrategia de marketing? Esto puede variar, desde aumentar el número de usuarios en tu blog, que no es lo mismo que aumentar el número de suscriptores, hasta mejorar las ventas o cambiar la imagen que tienen de tu marca. Busca simplificar en una frase sencilla lo que necesitas lograr y, a partir de allí, comienza a sacar las actividades que debes realizar para llegar a ese tope.

La personalidad que plantea la estrategia de marketing 

La personalidad de tu estrategia de marketing debe estar dirigida por la personalidad de la marca; si tu marca se define por ser elegante y sobria, tu estrategia no puede ser bombardear a las personas con un montón de contenido para generar tráfico de bajo interés, todo lo contrario, debes enfocarte en un contenido de alta calidad, no necesariamente fácil de compartir pero atrayente para el púbico meta.

Y, hablando del público meta, conocerlo es conocerte a ti como marca. Esta es una de las técnicas más utilizadas para establecer la personalidad de una estrategia de marketing: conocer a tu público, ¡imítalo!

De por sí para segmentar tu mercado debes saber aspectos generales como rango de edad, zona de residencia, zona de trabajo, intereses particulares… A partir de ello, podrás básicamente formar lo que se conoce como el cliente ideal, podrás usarlo para definir qué tipo de publicaciones y frecuencias deberías utilizar para atraer a tus clientes.

El cliente ideal se crea como si fuese un muñeco: tú decides qué usa, cómo piensa y qué desea. Algunos consejos para crear la personalidad de tu estrategia de marketing de contenido es:

  • Analiza los antecedentes: qué tipo de vida ha llevado para traerlo hasta donde está. (¡Atención! De aquí surgen los mejores insights para el público, las memorias y recuerdos compartidos son ideales para establecer conexiones).
  • Los datos demográficos: que son los utilizados en su mayoría para segmentar el mercado.
  • Información personal: qué le gusta hacer, cada cuánto revisa cuál red social, con qué frecuencia publica en sus cuentas…
  • ¿Qué problema tiene? Y, más importante: ¿cómo tu producto o servicio puede satisfacer esa necesidad?

MKT de contenido: beneficios de una buena estrategia de marketing

Con una buena estrategia de marketing de contenido puedes crear las mejores conexiones empáticas con los clientes, es una relación cíclica que permite que este se acerque a tu marca porque siente confianza hacia ella, y la confianza se solidificará a medida que la marca siga alimentándose del usuario, sus experiencias y necesidades.

También es una buena forma de promocionarte: toda este marketing se da virtualmente; quienes compartan tu contenido lo harán porque o les gustó lo que publicaste o ya son fieles a la personalidad y publicaciones de la marca, por lo que se vuelve un proceso casi personal. Las personas comenzarán a seguirte porque creen en ti.

Ariannaly Pea

Autor: Ariannaly Pea

Redactora y fotógrafa.
Comunicadora Social de la UCAB en formación.

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