Branding para emprendedores: ¿qué es la identidad visual?

Piénsalo.

Rápido.

¿Qué hace que tu proyecto se vea distinto a otro?

¿Cómo la gente puede reconocerte?

La identidad visual de una marca lo es todo para su público, pues es el referente visual a su personalidad lo que permitirá que las personas se sientan cómodas con decidir tener una interacción que tengan con la empresa. Es lo que harán a la marca distinta, especial, lo que hará que la gente quiera dar el primer paso.

Por identidad visual se entiende todo aquello que se presente visualmente y le dé información al cliente acerca de la marca; no es solo el logotipo, son los colores, la distribución especial, los mensajes, las artes en las redes sociales, la diagramación de la página web…Todo aquello que ayude a crear un símbolo y le permita a las personas identificar la marca, pues es identidad visual.

La relevancia de este concepto recae en que en el mundo actual el mercado está saturado de productos y servicios, por lo que hay que tomar la necesidad regular del consumidor y conducirla hasta nuestra marca por factores de compatibilidad; hay que convertir el objeto de consumo en objeto de deseo, y una de las formas de hacerlo es a través de la identidad visual.

Para los efectos del mercadeo, la primera impresión es uno de los ítems que más cuenta, es ella la que invitará al cliente a acercarse a una marca y no a otra, y esta es una gran ventaja porque luego queda hacer gala de todos los beneficios de la marca para enganchar al cliente. Es por esto que Juan Domínguez, redactor especialista en marketing para la web JohnAppleman, cita en un artículo a Philip Kotler diciendo: “si no eres una marca, serás una mercancía”.

Para ello se usa la identidad visual: para diferenciarse físicamente una marca de otra, así sean literalmente el mismo concepto de venta, la forma en la que se percibe gráficamente cada una debe hacer la diferencia.

Conceptos básicos para entender y crear la identidad visual

La idea es que los emprendedores o directores de la compañía puedan definir, con base a sus preceptos, valores y objetivos qué tipo de identidad desean construir, de esta forma luego pueden convertir todas las palabras en imágenes gráficas para que, más adelante, cualquier diseñador que contraten para hacer un trabajo pueda seguir esta línea con la ayuda de un manual de identidad corporativa.

Para poder entrar de lleno en estas herramientas que ayudarían a consolidarte como empresa, hay algunas terminologías que conviene resumir y especificar para poder hablar con propiedad:

  1. Marca: es toda la identidad de un producto o servicio comercial que se resume en un nombre, un concepto y las características resaltantes de aquello que ofrece.
  2. Branding: es el proceso de crear una marca a través de actividades de marketing y publicidad y la evaluación con respecto al mercado; es decir, no es nada más consolidar la marca sino asegurar que tiene el impacto deseado desde la perspectiva del cliente.
  3. Logo: es un signo gráfico referencial de la marca, es una forma de identificarse y es lo que relaciona el cliente con el concepto del producto o servicio. Existen varias vertientes, como lo son los imagotipos, isologos e isotipos.
  4. Imagen corporativa: es el resumen de valores, características, emociones y espíritu de la marca representada de forma gráfica que incide en el imaginario del consumidor. Es lo que la gente observa y entiende de la marca. Está conformado por la forma en la que se comunica: puede ser con conceptualizaciones de la marca o por emisión de sentimientos o emociones relacionadas a la marca. Lo ideal es que sea ambas.

Un ejemplo de ello puede ser la marca Samsung versus la marca Apple. Samsung vende a través de la conceptualización, lo que es la tecnología de punta y todos los beneficios de ella; Apple vende desde la emoción, lo que es ser cliente Apple y que eso te convierte en un sector especial de la sociedad.

Los rasgos de una empresa deben ser como los de una persona: deben ser capaces de crecer, desenvolverse, evolucionar y madurar, sin perder su origen o identidad. Es por ello que se busca construir la identidad como si fuese una persona: desde lo físico hasta el marco de valores y estructura mental.

El dinamismo es un rasgo importante, hay que recordar que mientras más orgánico sea el proceso, más empatía genera con el cliente. Es por ello que hay que tomar aspectos casi abstractos e irlos desarrollando: si se establece que la marca es eco-amigable, eso es una característica, ahora, la pregunta es, en este momento comercial, en este contexto ¿cómo puedo mostrar este rasgo de marca a mis clientes, y cómo se asocia a la actividad que realizo actualmente?

Construir una identidad visual se basa en eso, en hacerse preguntas de forma frecuente y que, al responderlas, se puedan imaginar. Por ello se habla muchísimo de crear imágenes mentales: hay que definir aspectos que sean comunicables a través de, por ejemplo, la integración de elementos ecológicos en las actividades de la empresa.

 

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