Crisis: sinónimo de emprendimiento – Por Jean Carlos Marrero

Se dice que en tiempos de incertidumbres, crisis económicas, desastres (sea cual sea la índole que se le quiera dar como connotación), etcétera, surgen esas ideas emprendedoras o esos emprendedores ingeniosos, que llegan como caídos del cielo, a dar soluciones en esos tiempos de penumbras que un país puede atravesar, o que, en sus vidas, pueden estar viviendo.

Podemos afirmar esta teoría diciendo que sí, que claramente en tiempos así la sociedad, o el individuo, se encuentran inmersos en un pozo sin fondo, o túnel sin salida, y que no haya dónde agarrar flote para mantenerse y salir de ese problema. Es entonces donde surgen o salen a relucir como centellas estas ideas maravillosas que dan respuestas a uno o varios problemas.

«Si la montaña no va a Mahoma, Mahoma crea su montaña» este refrán lo parafraseé para este tema porque en realidad es así de cómo se trata este asunto.

Ante problemas o circunstancias que exijan de nosotros concentración, nuestro deber es generar soluciones y eso es lo que tenemos claro ¿correcto? Pero detengamos el tiempo un segundo y pensemos: ¿el sistema nos ha enseñado a generar soluciones a problemas cotidianos? O ¿Solo han sido de carácter matemáticos? ¿El sistema ha potenciado en el hombre la capacidad inventiva, imaginativa y de reflexión? Dejo estas interrogantes en la palestra y a discusión de ustedes.

En momentos de asedio donde reina la crisis, nuestra capacidad de innovación nos dará ese rayo de luz que necesitaremos para ese momento, es por eso que unas de las cualidades del emprendedor salen a relucir y ponen en práctica es su capacidad de creación, innovación y cambio.

Todos sinónimos y otros más que se prestan para afianzar que todo se logra con usar el recurso más potente del ser humano: «la imaginación«.

Cabe destacar que no todos explotamos y detonamos la imaginación, y tampoco ejercitamos el cerebro, pero sí sabemos que se encuentra allí, latente, esperando que esos momentos de oscuridad generen respuestas y den esperanzas a uno o a varios problemas que se estén presentando para brindar una solución.

Los momentos de crisis siempre estarán presentes y serán como un búmeran, van y vienen, sin previo aviso en algunos casos; pero los emprendedores siempre estarán al tanto de ese tren (oportunidad) para que el más capaz, el más atrevido, logre agarrarlo y triunfar.

Así que «ojo» y si quieres saber un secreto, te digo que puedes emprender en tiempos de crisis, es cuestión de arriesgarse y aprender.

 

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