Princesas con zapatos deportivos – por Katerin Nunes

Comenzaré con tres preguntas fundamentales para toda mujer: ¿cómo te sientes contigo misma? ¿Crees que eres capaz de realizar todo lo que te propongas? ¿Has superado las diferentes situaciones de vida con valentía y decisión?

Es bien sabido que a finales del siglo XIX las mujeres eran vistas por la sociedad como elementos de poca importancia laboral, siendo estas confinadas a realizar labores del hogar y apartadas de muchos derechos fundamentales, como la participación en negocios, el derecho al voto y hasta ofrecer su opinión en diversos aspectos de la vida. El hombre era, en aquél entonces, quién llevaba la batuta de todo lo que, culturalmente, componía a una nación.

Sin embargo, tras la Revolución Industrial, las mujeres comenzaron a tomar cada vez mayor relevancia en el ámbito laboral. Es por esto que, hoy en día, gozamos con múltiples derechos, y hasta se ha comprobado que somos capaces de ejercer diversas posiciones laborales de importancia. Tanto así que hemos llegado a la presidencia de varios países.

A pesar de todo lo que hemos logrado, todavía existen mujeres sumisas, que no se creen capaces de alcanzar grandes metas y se conforman solamente con el rol de madres o de ama de casa, labores que la sociedad nos busca imponer.

Además, la figura de la dama (que antes era representada por aquella mujer elegante, de comportamiento intachable, incapaz de tener un momento de diversión o de descontrol) aún se mantiene en la mentalidad de muchas que piensan que, si se comportan de esta manera, obtendrán lo mínimo que la vida les puede ofrecer, como un hogar estable y un esposo.

No, no hay que decidir entre dos trabajos, ¡podemos hacer ambos!

No estoy en contra de nuestro papel como pilar de una familia, pero también es necesario que todas observemos que las princesas de hoy en día son aquellas mujeres guerreras que, día a día, salen a la calle a buscar sus objetivos. No solamente trabajar como empleadas, sino también alcanzar aquel sueño anhelado que tanto quieren.

Es por esto que debemos dejar de lado esta versión antigua de la dama, para pasar a ser mujeres emprendedoras, empoderadas de nuestra vida y aumentando cada vez más la posibilidad de alcanzar innumerables metas, demostrando al mundo la alta capacidad (tanto cognitiva, como de organización y liderazgo) que poseemos.

Por ello, no hay duda en afirmar que las princesas de hoy en día llevan zapatos deportivos y se mantienen a la vanguardia, con un papel excepcional en una cultura cambiante.

Por eso princesa, sal adelante, cree en ti. Muchas mujeres lo han logrado, ¿por qué tú no? No es momento de quedarse en casa, es momento de hacer todo lo necesario para demostrarnos a nosotras mismas quiénes somos.

 

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