¿Cómo elaborar presentaciones corporativas?

Cuando trabajamos para una empresa, las presentaciones se vuelven imprescindibles, dado que son una manera de comunicar y de presentar una información de forma organizada, coherente, visual y rápida, lo que facilita su entendimiento y comprensión. En el ámbito empresarial, las presentaciones pueden agruparse en dos bloques: las presentaciones corporativas internas y las presentaciones corporativas externas.

Presentaciones corporativas internas

Son aquellas que se utilizan para presentar el trabajo de una persona a cargos directivos para destacar logros, reconocer fallas, ofrecer presupuestos, proponer ideas y estrategias, enunciar avances, entre otros, es decir, comunican información que puede resultar sensible o que no puede ser de conocimiento general. Este tipo de presentación habla sobre la pulcritud y el detallismo de una persona o departamento en su trabajo, así como de su cuidado personal.

Presentaciones corporativas externas

Son las que utiliza la empresa como corporación para presentarse ante personas externas que no trabajen dentro de ella. Ellas sirven para realizar estrategias de mailing, presentar avances ante la comunidad, explicar nuevos proyectos, entre otros, es decir, la información que mencionan puede ser conocida por todo el público (de hecho, se desea que se conozca). Estas presentaciones hablan sobre la imagen de la empresa, no de una única persona o departamento sino de la organización completa como sistema integrado.

Consejos para la elaboración de presentaciones corporativas

A la hora de elaborar una presentación corporativa no existe mucha distinción en su manera de realización. Tanto si estará destinada al ámbito interno como externo, ambas deben guardar las siguientes características:

  • Uso de los colores corporativos. Paleta de colores de la empresa.
  • Identifica cada diapositiva con el logo de la corporación.
  • Énfasis en lo más importante con formas (círculos, flechas, cuadrados, etc.)
  • Usa fondos oscuros (con letras blancas) o fondos claros (con letras negras), los colores intermedios en los fondos causan que las letras no se lean muy bien.
  • Es preferible no usar colores en las letras, a menos que sea algo muy específico. Opta por el blanco, gris y negro.
  • Utiliza solo palabras clave y oraciones cortas. Nunca tomes una diapositiva y la conviertas en un párrafo de texto. Por favor ¡no lo hagas!, nadie lo va a leer y es un error terrible que no solo se puede encontrar en el área corporativa.
  • Mantén coherencia visual con respecto a los colores, fondo, tipo de letra, tamaño, ubicación de los elementos, etc. En todas las diapositivas.
  • Juega con las variedades de las letras (negritas, itálicas y cursivas).
  • Es preferible usar iconos que imágenes para apoyar los términos clave. Deja las imágenes para cuando de verdad sea necesario y organízalas de una manera armónica y llamativa.
  • La clave para que no se vea como una presentación aburrida y plana es el uso de herramientas como la infografía, los esquemas, las numeraciones, los mapas conceptuales, etc. En combinación con colores llamativos que sean armónicos con los corporativos. Esto guía la lectura y ofrece una mejor organización de la información, así como mayor entendimiento.
  • No uses transiciones muy largas. Esto ya no se usa, los años 90 ya pasaron.
  • Igualmente, no uses animaciones para el texto, porque distrae la atención.
  • Si la presentación incluye audio, que esté en un volumen muy bajo.
  • Evidentemente el programa más fácil de usar y más usado (por lo tanto) es Power Point; no obstante existen muchos otros programas que puedes usar para realizar presentaciones distintas, creativas y entretenidas, como por ejemplo: Prezi, Canva y muchas otras.

Algunas empresas ya tienen una maqueta de presentación que solo debe ser rellenada y a las cuales no se les pueden realizar cambios, pero para esos casos hay varios de los consejos anteriores que son aplicables, solo dependerá de las normativas.

Para finalizar, es sumamente importante que antes de iniciar la presentación, definas el tipo de empresa, es decir, si es formal o informal, si el trato es más amigable y cercano o, por el contrario, es más profesional, pues esto definirá la manera en cómo realices la presentación para que sea coherente con lo que es la organización y los valores que ella promueve. Es importante comunicar implícitamente la personalidad de la empresa en el diseño y estructura de la presentación, pues al final de eso se trata, de “presentar”.


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