Misión, visión y valores corporativos

Todos en algún momento habrán podido observar, bien sea en la página web o sede de una compañía la redacción de una misión, visión y valores, 3 manifiestos que sirven para definir a dicha empresa y que, de manera técnica, se les conoce como lineamientos estratégicos o filosofía de gestión. A veces puede que pasen desapercibidos, pero en realidad deberíamos prestarle mayor interés.

Para una empresa, lo más importante es su identidad, esas características que la hacen única, la diferencian de la competencia y se vuelven su huella digital. ¿Por qué una empresa se comporta de determinada manera? ¿Cuál es su actividad actual? ¿Qué desea lograr en un futuro? ¿A quién se dirige? Estas son algunas de las preguntas que deberán responder sus lineamientos estratégicos, los que marcarán el rumbo de la empresa y la definirán ante el público.

Misión

La misión de una empresa se refiere a lo que está haciendo en la actualidad, cuál es su actividad y en qué sector del mercado se ubica. Asimismo este apartado deberá especificar si ofrece productos, servicios o ambos, cuáles son las necesidades que pretende satisfacer, por qué y de qué manera lo hará. Aunque parezcan muchas preguntas por responder, es fundamental que sea de manera breve, directa y fácil de entender.

Visión

De modo general, la visión debe responder la pregunta ¿Cómo se visualiza la empresa en un futuro? De esta manera debe especificar cuál es su objetivo global y qué pretende lograr en un lapso de tiempo, pero además debe hacer mención a la forma en que logrará esto. Es importante especificar el área geográfica en caso de que su meta sea abarcar más estados, países o extenderse en algún continente.

Valores

Así como a los humanos se nos inculcan valores según nuestra cultura, clase social y generación, las empresas deben poseer valores que le identifiquen y determinen su manera de actuar. Dichos valores dependerán mucho del fundador de la empresa y del entorno social en el que este se forme.

Puede que a una empresa se le conozca por ser responsable, puntual y organizada, por lo que su manera de actuar estaría siendo de esta forma, pero no necesariamente sea lo que predica. Las organizaciones suelen recurrir a valores que no especifican dentro de su filosofía, pero al descubrir que les son funcionales, los emplean.

Puedes extender la información sobre los valores corporativos en: Los valores de una empresa que debes tener en cuenta

¿Por qué es tan importante esta filosofía de gestión?

Los lineamientos estratégicos adquieren importancia en dos ámbitos: para la propia empresa y para su público.

Para la empresa

Como se ha mencionado antes, esta filosofía marca su identidad y encamina su rumbo. De manera externa, la empresa se da a conocer dentro de la sociedad y establece los parámetros para ser diferenciada de los competidores, razón por la que podrá ser solicitada por clientes que tengan preferencia por su manera de trabajar y por lo tanto le sean fieles. Sumado a tales aspectos, cuando una persona que es cliente de una empresa queda satisfecha, lo compartirá con sus allegados, lo que se traducirá en la percepción de una buena imagen y en retroalimentación positiva.

Por otra parte, de manera interna, cuando una compañía tiene su filosofía muy bien definida y además se preocupa por transmitírsela a sus empleados, ellos podrán identificarse con la empresa, desarrollar un vínculo afectuoso hacia ella y sintonizar sus objetivos personales, su actividad y sus valores con los de su lugar de trabajo. Agregado a esto, se debe recordar que si un empleado es tratado con respeto, tratará de la misma manera a los clientes que sean referidos a la organización (ver: La importancia de ofrecer una buena atención al cliente). En última instancia, la misión, visión y valores pueden funcionar como medidores para conocer si la labor se está cumpliendo efectivamente, si la meta ha sido lograda y si los valores se están representando correctamente.

Para el público

Los lineamientos de una organización le ofrecen la oportunidad a su público de informarse acerca de lo que hace una empresa y saber si es lo que necesita, lo que desea o si no lo es. Además permite que el público establezca un criterio de evaluación hacia ella con el que puedan identificar si cumple con lo que propone o no.

Para finalizar, el público también debe sentirse identificado con la empresa a la que acude, por lo que si le parece eficiente y tiene una filosofía agradable a sus preferencias, se creará un vínculo de fidelidad, o de lo contrario podrá continuar en búsqueda de  nuevas opciones que se adapten mejor a sus requerimientos y cumplan con sus expectativas.


 

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