Nuestro café pendiente cambia su destino

¿Recuerdas nuestra iniciativa del café pendiente? Para quienes no la recuerdan o no la conocen, café pendiente consiste en una práctica filantrópica que comenzó en el siglo XX en la ciudad de Nápoles, Italia, y luego fue retomada en el año 2008, en la misma localidad. Se trata de dejar un café pagado de manera anónima en cualquier cafetería, panadería o establecimiento para que una persona sin recursos económicos pueda consumir un café sin pagar. De esta manera, la persona beneficiada preguntará si existe algún café pendiente, y en el caso de que así sea, podrá hacer uso del consumo.

Desde hace aproximadamente 6 meses, hemos estado realizando esta iniciativa en nuestros espacios y deseamos continuarla, pero con una diferencia. Mientras que anteriormente el café pendiente quedaba como algo interno y simplemente era algo agradable que realizábamos entre los visitantes de nuestra sede, ahora deseamos que salga al exterior. A partir de ahora, el café pendiente tendrá como destino a personas con bajos recursos y pocas posibilidades económicas. Realmente deseamos ayudar e involucrarnos, por lo que esperamos que te animes a ser parte de ello.

¿Cuál es la meta?

Nuestra meta es reunir 100 cafés antes de los primeros quince días de diciembre. La idea es formar una alianza con otro ente que se encargue de la comida y nosotros del café, así cuando llegue el mes decembrino, podremos ofrecerle un desayuno completo y nutritivo a al menos 100 personas que se hallen en situación de calle.

Origen del café pendiente

La idea, de origen italiano, nació como una costumbre entre obreros, que luego se expandió y se institucionalizó en varios países del mundo. Originalmente cuando un obrero quería celebrar algo, bebía un café y dejaba otro “café pendiente”, de manera que cuando llegara alguien que no tuviese para pagar pudiese beber dicho café cancelado.

Varios países lejanos del continente europeo, pionero de esta práctica, se han sumado a esta iniciativa, entre ellos encabezan Argentina, Chile y México. No obstante, cualquier local,  sin importar la zona geográfica que ocupe en el mundo, podrá experimentar con esta idea, pues con el uso de las redes sociales y el mundo 2.0, será muy fácil que se lo comunique a su público.

Lo más interesante de este propósito es que es una manera distinta de que una marca, empresa, organización o hasta un pequeño local se involucre y colabore con su comunidad. Se trata de una manera innovadora y sutil de crear cultura de responsabilidad social empresarial (RSE) sin realizarlo de manera formal y legalizada, lo que elevará la estima de las personas hacia dicha empresa, mejorará su imagen como organización, aumentará su clientela e incluso podría elevar la cantidad de sus consumidores o hacer que varios de ellos creen un vínculo de fidelidad con el local. 

Si deseas conocer el proceso y ver las fotos, podrás buscar en nuestras redes #KataraPendiente. Estaremos publicando las fotos y todo lo referente a la iniciativa a través de ese hashtag. Esperamos que te unas y desees ayudar tanto como nosotros. ¡De a poquito se pueden lograr grandes cosas! 

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *