In Empresas

Parte innegable del proceso de comercialización es la interacción que tiene el público con la marca del producto o servicio. Si bien antes éramos consumidores pasivos que esperaban que se nos ofreciera lo que necesitáramos, con la integración de las tecnologías y las comunicaciones nos hemos convertido en consumidores inteligentes y, sobre todo, reactivos, lo que se conoce también como prosumidor.

Este término fue acuñado en 1980 por Alvin Toffler, sin embargo se estaba trabajando desde 1972 por Marshall McLuhan y Barrintong Nevitt por la reacción que estaban teniendo las personas con la tecnología electrónica. La propuesta del término nace debido a cómo sería el rol del consumidor y del consumidor, pues planteaban que con la información adecuada, quién pudiese consumir también podría producir.

Es así como nace la palabra prosumidor, de la unión del prefijo “pro-ductor” y la terminación “con-sumidor” (en inglés: prosumer, por la misma naturaleza acrónima pro-ducer y con-sumer). Hace referencia justamente a que ya los clientes o público meta no espera a que una empresa le entregue un producto o servicio para consumirlo de forma automática, sino que son precavidos, realizan investigaciones y, sobre todo, comunican su experiencia.

Pero… ¿por qué es importante entender el concepto de prosumidor?

El profesor de Narrativas Transmedia de la Universidad Católica Andrés Bello, Marcel Serrano, explica que actualmente mientras más atención se le preste a los clientes, mayores posibilidades se tendrá de entrar en el mercado y permanecer allí.

Las personas actualmente tienen una gran cantidad de acceso a internet; investigan, piden referencias, estudian las opiniones de otros antes de comprar un producto, por lo que al entrar en los medio digitales hay que cuidar cada aspecto de la marca, pues basta darle 2 estrellas en Google para tener una mala reputación.

Y no se detienen allí, los consumidores actuales son fanáticos: tienen blogs, redes sociales, perfiles… Un post inocente puede afectar la imagen de la marca, para bien o para mal. Es por ello que hay que jugar de forma creativa con las posibilidades, qué pueden decir y qué no deberían decir del producto o servicio en el mundo digital dependerá de cómo interactúes con los clientes como marca.

Aspectos que al parecer pueden parecer ínfimos como responder mensajes en la cuenta de una red social, hacer lives donde realmente haya un intercambio con quienes te vean, concursos para promocionar tus productos son formas de mantener buenos tratos con tus prosumidores.

Al final del día, un prosumidor es alguien que producirá contenido acerca del producto o servicio que consumió, esta es la naturaleza del feedback que debe ser alimento para las empresas; y todas las actividades de comunicaciones deben estar dirigidas a que se conviertan en embajadores de tu marca, no solo es publicidad orgánica sino una forma de que la persona se case con lo que ofreces.

Ariannaly Pea

Autor: Ariannaly Pea

Redactora y fotógrafa.
Comunicadora Social de la UCAB en formación.

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