6 consejos para mejorar la concentración

Cuando tenemos que realizar un trabajo o estudiar para un examen, lo que más cuesta a veces no es comenzar a hacerlo o tener la disposición, sino mantener la concentración durante todo el lapso de duración de la actividad. Es por esto que te traemos 6 sencillos consejos que ayudarán a tu cerebro a mantener el interés y a no desviar la atención.

Organiza una lista de tareas

Escribe una lista de cosas pendientes y colócala en un lugar del que siempre se tenga visión, así aumentará el nivel de presión. Cuando se visualizan las tareas en esta lista, la presión puede ayudar a que no se pierda demasiado tiempo en una sola de ellas y seguramente se va a querer tachar todas lo antes posible, lo que además dará satisfacción al ver que se ha finalizado con las responsabilidades.

Música con el volumen perfecto y sin demasiada vocalización

No a todas las personas les funciona escuchar música mientras trabajan, leen o estudian, algunas simplemente no pueden coordinar ambas cosas; sin embargo, el truco a veces puede ser que la música esté a un volumen en el que se escuche, pero tampoco desvincule a la persona de la realidad, y que sea más instrumental que vocal. Los géneros experimentales, relajantes y suaves, funcionan muy bien para este caso, pues si consta de muchas letras que la persona se sabe por ser su artista favorito, por ejemplo, terminará cantando y olvidando lo que hacía. Lo mejor es optar por autores agradables, pero desconocidos.

El café siempre ayuda

Se ha comprobado científicamente mediante varios estudios que al tomar café no solo disminuye la somnolencia, sino también mejora la concentración y la atención gradualmente, por lo que es recomendable tomar una taza de este líquido media hora antes de disponerse a hacer las tareas, así dará tiempo de que surja el efecto.

Puedes saber más sobre los efectos del café en: ¿Por qué tomamos café durante el trabajo?

Apaga la señal de tu teléfono

Para las nuevas generaciones, el teléfono es fundamental, casi forma parte de la persona, pero la realidad es que también funciona como un principal distractor. Por unas horas que se desconecte la persona del mundo virtual no pasará nada, o quizás si pase: logrará un óptimo foco de atención. Lo mejor será utilizar los descansos o establecer intervalos de tiempo para revisar el celular, aunque esto último debe saberse manejar muy bien, porque podría ser contraproducente.

Tu casa no es el mejor lugar

Nadie mejor que nosotros puede hacer esta afirmación. El principio del coworking nació precisamente por la dificultad para trabajar desde casa. Los diferentes distractores como la televisión, el dormitorio, los padres, las mascotas, entre muchos otros, hacen que el tiempo de trabajo se extienda o que no sea eficiente. Es por esta razón que nuestra recomendación, si eres trabajador independiente o eres estudiante, se centra en que busques un sitio tranquilo y cómodo que facilite la atención, como una biblioteca, un espacio de cotrabajo, una sala de estudio, entre otras. Es importante destacar que la tranquilidad extrema tampoco resulta positiva, pues elimina el contacto con el mundo real y resulta aislante hasta el punto de inquietar. Lo ideal es encontrar un balance entre la tranquilidad, el movimiento y el ruido.

Toma descansos

A veces creemos que la jornada de trabajo o estudio debe ser tiempo completo y corrida, pero no, el cerebro se cansa y pierde efectividad, por lo que es necesario descansar al menos unos 15 minutos, aún y cuando no sea hora de almuerzo. Pasea, da unas vueltas, respira otro tipo de aire y oxigena tu mente. Esto te permitirá la creación de nuevas ideas e incentivará tu creatividad. De hecho hay empresas que comienzan a acondicionar espacios de descanso para los trabajadores, basta con ver las oficinas de Google que cuentan con áreas de recreo y actividades para desconectar, todo porque está convencida de la mejora que esto trae en la productividad de sus empleados.

Un estudio del Departamento de Psicología de la Universidad de Michigan, en los Estados Unidos, detectó que dormir la siesta mejora los estados emocionales; disminuye la impulsividad y aumenta la tolerancia a la frustración. Entre otras cosas, una siesta corta (enfatiza lo de corta, porque si dura más de 30 minutos se entra en fase rem y levantarse puede sentar peor) ayuda a “despertar” la creatividad y mejorar nuestra memoria, ánimos y productividad, por lo que si cuentas con la posibilidad de tomar este tipo de siesta y deseas probar, no lo pienses dos veces.

Indudablemente cada persona es distinta y puede que tenga técnicas únicas o rituales que le sean necesarios para concentrarse en lo que hace; no obstante, estas son algunas recomendaciones que son importantes a tomar en cuenta, no nos garantizan el éxito, pero sí aumentan la probabilidad de obtenerlo.


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