Libera estrés al crear y colorear mandalas

Las jornadas laborales pueden traernos altos niveles de estrés durante o al finalizar, ya que para poder cumplir con ellas eficazmente es necesario hacer mucho uso de nuestra mente y concentración. Puede que ese estrés se traduzca en mal humor, fatiga, aceleración o en ganas de hacer absolutamente nada. Algunas de las soluciones que más empleamos son salir a tomar un poco de aire fresco, escuchar música relajante, tomar un café, comer un chocolate, tener unos minutos de ocio en las redes sociales, entre otras; sin embargo, en esta ocasión te traemos otra solución que puede resultar muy llamativa, sobre todo si eres una persona creativa o artística, y que incluso puedes combinar con cualquiera de las opciones anteriores (un café, un chocolate, música o el aire libre): colorear mandalas.

La palabra mándala o mandala proviene del sánscrito (lengua utilizada en la India entre los siglos XV y X a.C.) y significa círculo sagrado. El arte de crearlos, diseñarlos, dibujarlos, colorearlos y pintarlos fue gracias a los hindúes, por lo que su origen fue en dicha cultura, pero más adelante fue retomado por los budistas quienes lo implementaron dentro de sus prácticas como una forma de meditación.

Podría decirse que casi todo tiene forma de círculo. Piénsalo bien, el sol, el mundo, los planetas, la creación, los ciclos, la vida, incluso el átomo o la célula, todos ellos tienen una forma circular de manera real o metafórica. Por esa razón, el significado del mandala se relaciona con el todo, con el universo, la eternidad, sanación, unión, armonía e integración y es utilizada para relajar la mente, incentivar la creatividad, dejar fluir las emociones e incluso controlar en cierta medida el estado de ánimo.

Desde que se ideó este símbolo, fue utilizado para pintar, diseñar, bailar, caminar o solo observar, puesto que según los hindúes y budistas ayuda a curar la fragmentación psíquica, emocional y espiritual y, en consecuencia, termina siendo una efectiva herramienta para reconectarnos con nuestro ser, llenarnos de paz y encontrar un balance.

¿Cómo liberar estrés con las mandalas?           

Puedes comenzar a hacerlo de muchas maneras distintas. Las opciones de caminar y bailar sobre ellos mejor vamos a dejárselas a los budistas (si quieres hacerlo, mejor que sea en tu casa, en la oficina sería un poco extraño); sin embargo, cuando el estrés del trabajo embote tu cabeza puedes tomarte unos segundos y dibujar alguno si tienes habilidades, imprimir un prediseño y disponerte a colorearlo o simplemente observar la variedad que existe y detallarlos en tu computadora.

Dibujar mandalas

No existen demasiadas reglas para crear un mandala, pues el punto de todo es que dejes llevarte por tu creatividad y tus emociones del momento. Tan solo deberás vigilar que tenga un centro bien demarcado y tenga 4 puntos cardinales para que sea simétrico (esto no es obligado). Ya lo que queda es simplemente dejar llevar tu imaginación y elaborar patrones que se repitan o no, diseños superpuestos, figuras, adornos, todo lo que se te ocurra (existen mandalas geométricos, orgánicos, abstractos, figurativos, hasta humanizados). El mandala estará terminado cuando tú sientas que así sea.

Colorear mandalas

Si ya tienes un diseño previo, es mucho más sencillo, tan solo deberás escoger varios colores y llevarlos a la práctica. No importa qué colores, lo importante es que estén acordes a cómo te sientes. Los colores pueden o no tener un propósito.

Lo más recomendable es que los mandalas se coloreen de adentro hacia afuera ya que así esparcen la energía del centro a los extremos, pero esto no es una regla.

Existen formas de interpretar los mandalas según los colores que has seleccionado e incluso formas de mejorar tu estado de ánimo con la elección de los colores adecuados, si quieres saber más de ello visita este enlace.

Puede que no seas una persona que crea en este tipo de cosas espirituales y de sanación y todo lo que pienses sea “¿qué tanto puede hacer el hecho de colorear un simple círculo?”, pero hasta que no lo pruebes, no podrás emitir juicio alguno. Si al final lo intentas y realmente no sientes que te relaja, puede que igual te parezca divertido realizar esta actividad (quedan mandalas simbólicas, muy bonitas y decorativas) o puede que de verdad digas “esto no es para mi”, y quizás sea cierto, porque no todo es para todos, pero al menos lo habrás intentado.

Nota: Si realizas esta actividad acompañado de tu música favorita o relajante, puede que realmente te envicies con realizar esta actividad, sobre todo si eres amante del arte y la creatividad. ¡Después no digas que no te lo advertimos!

A continuación agregamos un enlace de una página web y un vídeo de interés:

¿Cómo dibujar un mandala?


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