¿Cómo ser madre y trabajadora a la vez?

Parte de las ventajas o desventajas (depende de tu manera de verlo) de ser mujer en la actualidad, donde se comienza a tomar en cuenta en el área laboral, es que cuando llega el momento de formar una familia debe cumplir con doble ocupación: ser madre y trabajadora a la vez. Por esta razón el tiempo se ve reducido, lo que trae como consecuencia una rutina diaria dominada por el estrés, el mal humor, poca paciencia y un sentimiento de agobio por todas las responsabilidades.

Sin embargo, recordemos también que las mujeres son capaces de hacer muchas cosas a la vez y de salir airosas de cualquier situación. Nada es imposible y todo se trata de organización. Con la ayuda de Isis Lugo, madre y maestra de educación especial, te traemos algunos consejos que no necesariamente son funcionales para todos los casos, pero pueden ser una ayuda, sobre todo para recordarle a aquellas madres trabajadoras que no están solas y que pueden con esto y con mucho más.

Preparar las cosas un día antes

Para evitar posibles caos en la mañana, donde el tiempo es contado y las horas se pasan muy rápido, lo mejor es que prepares todo lo necesario antes de ir a dormir el día anterior. Esto te podrá salvar de algún olvido o de recordar si olvidaste algo en la mañana. Algunas cosas que puedes preparar son:

  • Maletín con las cosas del trabajo
  • El bolso de los niños con útiles escolares
  • La pañalera del bebé
  • Adelantar la comida o lo más importante de ella
  • La ropa que escogeremos para el trabajo
  • Arreglar el cabello si hace falta hacerlo

Tener todo a la mano

Para que todo sea más rápido y fácil de encontrar lo mejor es asignar lugares a cada cosa, con el fin de mantener un orden y saber dónde encontrarás lo que necesitas rápidamente. Por ejemplo: puedes organizar el refrigerador por alimentos, asignar gavetas distintas para la ropa de cada niño (en caso de tener más de 1). Es importante que toda la familia conozca estos lugares y también colaboren con colocar todo en su lugar, así se evitarán posibles confusiones.

Organizar un calendario de limpieza

La limpieza es una de las tareas que toma más tiempo. Por ello puedes asignarla según los días (y disponibilidad del agua). Por ejemplo: el lunes puedes dejarlo para los baños, mientras que el martes tocan los cuartos y la sala y el miércoles la cocina. De esta manera podrás enfocarte solo en un área sin sentir que las tareas te sobrepasan.

Delegar responsabilidades

Asignar un calendario de obligaciones según las tareas y los días. Esto crea sentido de responsabilidad en los niños, distribuye los quehaceres y quita presión en la carga de las madres. Es importante que antes de delegar esas responsabilidades se tenga una charla familiar en donde se hable de que todos deben colaborar de manera conjunta porque se trata del hogar de todos.

Dejar espacio para el descanso

Aunque el descanso parezca imposible no lo es. Es importante que encuentres un momento del día para relajarte y dedicarte así sea unos pocos minutos a ti misma. Aunque sea, puedes tomarte un momento para cerrar los ojos, respirar y botar el aire lentamente. Esto ayudará a que tu mente se libere de un poco de estrés y se oxigene. Otro momento para ti puede ser dedicar un tiempo a hacer algo que te guste como el ejercicio, escuchar tu música preferida, ir a una clase de yoga, etc. El secreto es realizarlo mientras los niños están ocupados en alguna otra cosa o están siendo cuidados por otra persona.

Recuerda que estos son solo algunos consejos, pero la realidad es que lograr el equilibrio entre estas dos actividades tan exigentes (ser madre y trabajar), requiere de mucha paciencia y autocontrol. Mantener la calma y no dejar que las adversidades se antepongan es fundamental y no olvides que a veces resulta mejor entablar una buena comunicación y relación familiar que mantener la casa reluciente, así que dedícale primero a tu familia en el tiempo libre del trabajo y deja la limpieza en segundo plano.

Fuente: Una madre buscando equilibrio entre el hogar y el trabajo


Te recomendamos:

Ejercicio físico y trabajo. ¿Cómo no morir en el intento?

Manejo de clientes molestos. 5 acciones esenciales

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *