Storytelling, el arte de contar historias

Una herramienta muy funcional para las organizaciones es el uso del storytelling dentro de sus comunicaciones, publicidades y estrategias, pues debemos recordar que las organizaciones responden a personas, por lo que deben lograr que estas se identifiquen con ellas para que se cree un puente de conexión y de retroalimentación.

Todos los seres humanos pueden obedecer a dos tipos de comportamientos, el racional y el emocional. Nadie es completamente emocional ni nadie es totalmente racional, por lo que las personas en general se comportan de determinas maneras pero siempre obedeciendo a la razón, a los sentimientos o a ambos. Probablemente se preguntarán ahora ¿y a qué viene esto?

Pues bien, sin más rodeos ni divagaciones, el storytelling es una forma de comunicación que relaciona los sentimientos con la razón, es una forma de hacer que desarrollemos afecto y sentimientos por un hecho, por una historia que suena lógica y razonable. Es por esto que su uso es tan positivo y cuando se realiza efectivamente, logra su objetivo y que otros se interesen por ese relato y por saber más de dónde proviene.

Tipos de relatos

Existen varios tipos de relatos que pueden exponerse de manera individual o combinada. Ellos son:

  • ¿Quién soy?: este tipo de historia es aquella que habla de dónde venimos para explicar por qué somos como somos o una breve biografía que enuncie aprendizajes, errores, motivaciones y logros.
  • Misionario: debe contextualizar lo que hacemos y por qué lo hacemos. Puede asociarse a la misión de una organización.
  • Visionario: debe definir lo que se hará en un futuro, cómo se hará y por qué. Igualmente, puede compararse con la visión de una empresa.
  • Valores en acción: debe explicar lo que mueve o motiva a una organización o persona a hacer algo, ¿cuál es su motor y los valores que promueve?

¿Cómo crear una historia?

  • Objetivo: ¿qué quiero lograr luego de contar esa historia? Mayores clientes en mi empresa, darme a conocer como organización, dar a conocer una nueva línea de negocio o un nuevo producto, entre otros, son algunas de las posibles respuestas.
  • Mensaje: Debe definirse la idea principal de lo que se desea comunicar, lo demás será simplemente adornar la historia y hacerla más llamativa o emotiva.
  • Estructura: Para ser considerada una historia, debe estar conformada por tres partes; el inicio (presentación del problema), un desarrollo (se da a conocer el conflicto, donde el protagonista lucha sin éxito al principio, pero luego encuentra una solución y consigue un aprendizaje) y un desenlace (la resolución final del problema).

Puede ser una historia propia o no, pero lo importante es el mensaje que refleja y lo que hace sentir, pues es aquí donde el público se involucra y se proyecta a sí mismo. Por otra parte, existen algunas historias que solo presentan una situación sin necesidad de llegar a un conflicto, pero que, a pesar de ello, lo que narran lo hacen de tal forma que realmente atrae la atención y los sentimientos. Ejemplo de este tipo de relato sin conflicto es el siguiente comercial:

Para finalizar, debes saber que el storytelling es una herramienta que puede ser usada para bien (lograr una conexión con el público) o para mal (mentir y manipular), pero lo importante es que seamos nosotros quienes hagamos la diferencia dándole un buen uso comunicacional.

Aquí dejamos dos ejemplos más sobre el arte de narrar historias:

Storytelling de Johnnie Walker

Storytelling de Nike

 

Y un video educativo sobre este tema

¿Qué es el Storytelling?

 


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