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Hemos hablado sobre la existencia de tres tipos de discurso: informativo, de entretenimiento y persuasivo; también se ha dejado claro que en el mundo actual son muy pocos los medios que hacen uso de un discurso puro. Pues bien, este principio se traslada perfectamente para escribir artículos.

Existe una vasta cantidad de tipos de artículos: de opinión, informativos, reseñas, comunicados, notas de prensa… Sin embargo, y esto quizás es una postura particular, los medios no se valen ya de contenidos puros. Aplica para el cine, las ponencias, exposiciones y artículos en general.

Entonces, así como una buena estrategia de marketing se compone de distintas vertientes y orientaciones, pasa igual con los artículos. Por lo que si quieres comenzar a escribir contenido (sea para posicionarte, compartir conocimiento o monetizar) este artículo podría ser bastante útil para ti, o eso espero.

¿Cómo escribir buenos artículos?

Esta percepción es completamente parcial. Depende muchísimo del escritor, del lector, del objetivo de ambos… No se puede complacer a todo el mundo, pero sí podemos intentar cubrir la mayor cantidad de aristas posibles.

En internet existen un montón de páginas web con listados de “X pasos para hacer el artículo perfecto”. No puedo explicar si hay o no un artículo perfecto, pues todos somos humanos y claro que vamos a errar (espera a que tengas algunos cuantos en tu haber, para que releas los primeros artículos que escribiste y sientas hasta vergüenza de ti mismo), pero la cuestión es reconocer los errores y estar dispuestos a continuar.

Es por ello que en esta ocasión hice mi propio listado de lo que hago para escribir artículos:

  1. Define de qué quieres hablar

Siempre, siempre elige algo que te guste; incluso si no tienes un máster en la materia, busca algo que te apasione. Hará la experiencia más fácil y te permitirá incluso encontrar futuros temas para escribir.

  1. Conoce el medio de publicación

No es lo mismo escribir para un blog que para un diario en físico, por ejemplo, o una columna en una revista. Ni siquiera es lo mismo una revista de investigación que una de moda. Todos merecen tratamiento distinto. De hecho, podrías hacer de tu perfil de Facebook una página de publicación de artículos o reseñas, y eso está bien si así lo deseas.

Algo que deriva de ello es la extensión de los artículos, y de la frecuencia con la que debas –  o puedas – publicar.

  1. Investiga… Investiga… Investiga….

Y cuando creas que estás listo para empezar, lee al menos una página más.

Todo es válido: artículos de terceros, diccionarios, conceptualizaciones, reportajes, historias. Todo lo que te permita comprender y orientar lo que deseas decir, búscalo. Eso sí, ten en cuenta que hay que hacer la referencia o dar los créditos pertinentes siempre.

  1. Haz una lista en orden acerca de cómo quieres abordar los temas

Y que sea progresiva, la idea es que una idea lleve naturalmente a otra. Depende también de la naturaleza del artículo; si es una reseña de algún hecho o evento, si son consejos, si es una crónica…

DATO: existe la pirámide invertida para orientar los artículos (no es ley a menos que seas reportero, e incluso ya los lineamientos se han flexibilizado). En los primeros párrafos se enuncia el qué, quién, cuándo y dónde; más adelante, se responderán preguntas del cómo y por qué. Al final, las conclusiones se reservan para datos extra o posturas personales.

Lo importante es que el lector mantenga el ritmo, y para ello también es importante evitar expresiones grandilocuentes o, si usarás terminología específica, explicarla de manera sencilla para poder continuar con tu artículo.

No temas expresarte, a menos que escribas un artículo científico, es válido dejar ver tu personalidad en cómo escribes; incluso, para los emprendedores este es un plus pues te acerca a tus clientes de manera empática.

  1. Aspectos estructurales

Por y para comodidad del lector, hay que tener muchísimo cuidado con el conocido error de tipeo; como es natural, en el 2017 todo es escrito en computadora o dispositivo inteligente, por lo que podemos presionar teclas que no son por error.

Revisa muy bien la ortografía y redacción, e intenta apelar por frases cortas y concisas. Considera que los usuarios actualmente tienen muy poco tiempo y desean consumir la información de la manera más práctica posible.

No abuses de las comas, y asegúrate que estás haciendo un buen uso de los signos de puntación. Los puntos y aparte denotan un cambio de idea, mientras que mantener todo en un mismo párrafo es para condensar una sola proposición; los puristas mantienen que un párrafo no puede tener más de cinco líneas en letra de 12 puntos, después de ello pierdes la atención del lector (como verás, la flexibilidad es personal).

Aprende de tus errores y nunca, pero nunca dejes de escribir. La práctica hace al maestro, por lo que si deseas escribir artículos para complementar tu actividad laboral, maravilloso. Al final, estos pasos me han ayudado a organizarme como redactora y editora, pero cada quien es responsable de su estilo y forma.

Ariannaly Pea

Autor: Ariannaly Pea

Redactora y fotógrafa.
Comunicadora Social de la UCAB en formación.

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