¿Por qué tomamos café durante el trabajo?

“Si no tomo café no soy nadie”. ¿Cuántas veces no hemos escuchado esta frase o similares? Desde que se descubrió el café y se conocen sus propiedades energéticas, esta bebida se ha vuelto imprescindible para casi cualquier trabajador o estudiante a tal punto que es casi imposible no encontrar una cafetera en oficinas, comedores, bibliotecas y salas de estudio.

¿Cómo olvidar ese distintivo olor a café? El simple hecho de oler ese conocido aroma que nos traslada mentalmente a nuestro hogar nos despierta, y es que esta bebida, producto de las semillas tostadas y molidas de los frutos de la planta del café, es un líquido altamente estimulante por su contenido de cafeína, razón por la que su consumo es mayormente en horas de la mañana. No obstante, el café también es ingerido a cualquier momento del día, como por ejemplo al mediodía para evitar el sueño que provoca un buen almuerzo o en la tarde durante un descanso.

Efecto del café en nuestro cerebro

 Un estudio de la Agencia Europea de la Salud Alimentaria concluyó en 2011 que hay una relación causa-efecto entre la ingesta de cafeína y el estado de alerta. Un café solo o con leche contiene entre 75 y 100 miligramos de cafeína, cantidad suficiente para percibir sus efectos estimulantes, aunque esto depende de nuestra sensibilidad a dicho líquido. Existen personas que son más sensibles que otras a la cafeína y por lo tanto requieren un mayor consumo de ella para sentir sus efectos, explica Eileen Gordon, secretaria general de la Federación Española del Café. Es por esto que en resumidas cuentas, el café tiene efectos positivos en el grado de atención, la concentración mental y la memoria.

Ventajas del café al trabajar

En el Centro de Información Científica del Café (COSIC) han recopilado diversos estudios que demuestran que tomar café con moderación mejora el rendimiento en el trabajo y reduce el nivel de estrés. Entre esos beneficios se destacan:

  • Nos mantienen despiertos y en estado de alerta.
  • Mejora nuestro rendimiento en actividades que requieran de concentración mental y física.
  • Le dice a nuestro cuerpo que no active el mecanismo del sueño.

Entre otros beneficios también se pueden mencionar:

  • Influye positivamente en el sistema nervioso.
  • Previene enfermedades neurodegenerativas (Parkinson, demencia senil y Alzheimer).
  • Varios estudios concluyen que la administración de un analgésico en conjunto con una taza de café mejora el dolor de cabeza en 80% al cabo de seis horas.

A pesar de que efectivamente existen aspectos positivos en la ingesta de este líquido, como con cualquier sustancia, alimento o bebida debemos vigilar su consumo. Todo en exceso es nocivo y causa efectos secundarios que pueden tener unas consecuencias no deseadas. Consumir café no es malo, pero sí lo es si se hace más de lo debido, así que el objetivo no es dejar de tomar café mientras se trabaja sino hacerlo con moderación.


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Fuente: http://www.huffingtonpost.es/2014/09/29/mejor-hora-tomar-cafe_n_5879758.html

 

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